La obediencia de Jonás a Dios, salvó a las almas de los ninivitas al anunciarles la misericordia divina. La obediencia de Jesús a la voluntad del Padre, nos trae la salvación a todos. Seamos instrumentos de este acto salvador para quienes nos rodean. Solo tenemos que abrazar con el corazón la obediencia al mensaje de Cristo, y nuestras almas serán salvas #EnLaHoraDelEncuentro